No siempre se tiene todo el dinero para el coche que queremos comprar. En ese caso tendremos que buscar financiación.
Normalmente las propias compañías automovilísticas ofrecen planes de financiación para los clientes que les adquieran un coche.
Otra opción más tradicional es pedir un crédito a una entidad bancaria. Normalmente esta última posibilidad suele salir más económica pues el TAE (interés anual) de los créditos ofrecidos por los bancos y cajas suele ser menor que el ofrecido por las compañías (muchas de las cuales utilizan realmente bancos para sus financiaciones, añadiendo un sobreprecio a lo que cobra el banco), aunque no siempre es el caso. Mucha gente hace algo parecido a esto que es extender una hipoteca previamente existente. Obviamente para hacer esto los bancos suelen requerir que se haya pagado de dicha hipoteca al menos el valor del coche, pero esta opcion es bastante buena porque el dinero se obtiene al interes de hipoteca, que suele ser mas bajo que el de un credito normal.
Una tercera opción es comprar un coche usando la llamada "Multiopción". Esta forma de adquisición de un vehículo (inventada por Ford) consiste en que como entrada damos un porcentaje del vehículo (normalmente de un 30 a un 50%) y durante un periodo de tiempo que suele ser de dos o tres años vamos pagando una pequeña cantidad que refleje el valor del dinero que no hemos pagado (como si de un crédito se tratase). Cuando se llega al periodo convenido, el coche se valora en una cantidad determinada (normalmente algo menos del dinero restante por pagar del coche) y se nos dan las siguientes opciones: