Estatus



Para mucha gente comprar un coche es tanto una cuestión de estatus como llevar un reloj de oro o unos zapatos de 1000 euros. Estas personas, si pueden, entre dos coches distintos van a elegir el que mejor estatus de, aunque sea peor. Para otras personas aparentar estatus es una cuestión de necesidad laboral: Directivos, profesionales reconocidos, y ciertos agentes comerciales empeoran automáticamente la capacidad de negociación de un cliente/proveedor/etc si conducen un coche más caro que el.