Esta es la primera cuestión que normalmente nos vamos a plantear, por afectar a factores tan importantes como el consumo o el precio de compra y mantenimiento..
Actualmente en el mercado existen principalmente dos tipos de motores para utilitarios: motores Diesel y motores de gasolina. En realidad existen más opciones como los híbridos (que usan gasolina a velocidades altas y un motor eléctrico a velocidades bajas o por ciudad) o los de hidrógeno (aún en fase de desarrollo) pero debido a que la inmensa mayoría de la oferta actual se divide en los dos primeros tipos de motorización, en estas nos centraremos.
¿Nos compensa el ahorro que supone un coche Diesel? La forma más rápida de saberlo es usando una calculadora específica (pinche aquí para usar una.) La mayoría de la gente piensa que al comprar un coche Diesel automáticamente va a ahorrar dinero, pues no sólo es el precio de este combustible más barato que el de la gasolina (aunque el precio del gasóleo cada vez se acerca más al de la gasolina de 95 octanos), sino que además los coches Diesel consumen normalmente menos litros de gasóleo a los 100 kms que los de sus gemelos de igual modelo y potencia de gasolina.
Sin embargo estos factores, que son ciertos, no tienen por que suponer necesariamente un ahorro por varios motivos:
Los coches Diesel suelen ser más caros que el coche de gasolina con el mismo modelo y potencia. Algunas personas cuando se compran un coche de gasolina y son preguntadas porque no se han comprado el modelo con motorizacion Diesel responden "porque con este me regalaban 300.000 pesetas en gasolina". Con esto lo que se suele querer decir no es que físicamente el concesionario nos haya dado 2000 litros de gasolina (que serían muy peligrosos de almacenar, por cierto) sino que la diferencia de precio con respecto al modelo Diesel era de 300.000 pesetas. Dependiendo del uso que le vamos a dar al coche, el consumo de las versiones Diesel y gasolina y los años que vayamos a tenerlo podremos calcular fácilmente cual nos sale más económico ateniéndonos al consumo, uso, diferencia de precio entre los modelos y diferencia de precio entre los combustibles.
Veámoslo con un ejemplo, imaginemos que, después de haber pensado mucho al respecto y evaluado el resto de factores detallados en esta página, nos hemos decido por comprar un coche de marca "Fiord" modelo "Poima". Observamos que en la potencia que queremos (100 CV) el coche de gasolina es 2500 euros más barato y que los consumos son los siguientes:
Gasolina: 10.1 litros a los 100 kms
Diesel: 7.8 litros a los 100 kms
Puesto que al trabajo vamos en Metro, que nos viene mejor, el coche sólo lo usaríamos para desplazamientos de fin de semana, compras y vacaciones para los cuales calculamos unos 15000 kilómetros anuales, con lo cual el coste de mantenimiento de cada uno de los dos coches por año es:
Gasolina: Como hacemos 15000 kilómetros eso son 150 fragmentos de 100 kilómetros. El gasolina consume 10.1 litros a los 100 así que gastaremos unos 1515 litros de gasolina (150*10.1). Como el precio actúal de la gasolina 95 es de 93 céntimos de euro el coste este primer año habrá sido de 1515 * 0.93, es decir, 1408 euros.
Diesel: Usando la misma formula anterior, pero con un consumo de 7.8 y un coste de 85 céntimos por litro de Diesel nos sale un coste de 994 euros.
Diferencia acumulada: 1408 - 994 nos da que nos hemos gastado 414 euros más por año en el gasolina.
Por lo tanto como el coche de gasolina nos ha costado 2500 euros más barato que el Diesel para que nos compense comprar un Diesel en este caso concreto tendremos que tener el coche durante al menos siete años o hacerle unos 100.000 kilómetros, con menos años (por ejemplo porque lo vendamos y nos compremos otro) nos sale más rentable el gasolina.
Como guía para los consumos que podemos hacer en un año podemos utilizar la siguiente sencilla reseña orientativa:
|
Tipo de uso |
Kms anuales estimados |
|---|---|
|
Ocasional, fin de semana, vacaciones y desplazamiento no laborables |
15.000-20.000 |
|
Ocasional, fin de semana, vacaciones y desplazamientos al lugar de trabajo |
15.000-20.000 + (kilómetros hasta nuestro lugar de trabajo x 2) x (número de días laborales) Por ejemplo si nuestro lugar de trabajo está a 15 kilómetros y trabajamos 230 días al año serían: 15.000 + (30 x 230) = 21900 |
|
Todos los anteriores y además desplazamientos de trabajo (comerciales, vendedores, autónomos, etc) |
Muy variable, pero si estamos usando nuestro vehículo como asalariado (no somos autónomos) debemos saber que tenemos derecho a que nos paguen un mínimo de 17 céntimos de euro por kilómetro recorrido, independientemente del tipo de combustible, por lo que con un vehículo Diesel vamos a ganar más dinero por kilómetro (aunque con un gasolina a ese precio también vamos a ganar dinero salvo que usemos un deportivo o un todo-terreno de muy altas prestaciones.) |
Una vez hemos calculado cual nos conviene según estos factores podemos pasar a evaluar los siguientes.
Por coste de mantenimiento se entiende el coste que el coche genera cada cierto tiempo. Como ya hemos calculado el coste relativo al combustible en este concepto vamos a incluir:
Revisiones periódicas: Los coches modernos son productos muy complejos tanto de mecánica como de electrónica y cada cierto tiempo o número de kilómetros debemos llevarlos a un taller para que le realicen una revisión en la que se compruebe el correcto funcionamiento de los principales componentes del vehículo, se sustituyan o completen algunos líquidos necesarios para el funcionamiento del mismo (aceite, refrigerante, líquido de la dirección asistida, líquido de frenos, gases del aire acondicionado, etc) y en caso de detectarse una avería se arregle. En general en un coche de menos de cuatro años el coste de mantenimiento será bastante similar en un coche Diesel y en uno gasolina; sin embargo a partir de ahí los vehículos Diesel necesitan de revisiones más frecuentes que los gasolina (normalmente cada 10.000 kms en contraposición a los 15.000 kilómetros habituales en un gasolina) y eso conlleva mayor coste de mantenimiento.
Fiabilidad del motor: Se suele considerar a menudo que la vida útil de un coche con motor Diesel está entre los 300.000 y los 400.000 kilómetros mientras que en un coche de gasolina es normalmente menor, entre los 250.000 y los 350.000 kilómetros (por supuesto hay excepciones de coches excepcionalmente robustos y bien cuidados cuyo motor dura mucho más.) Si planeamos que el coche nos haga más de 300.000 kilómetros (algunas personas que usan los vehículos de forma profesional pueden hacerlos en no muchos años) aquí sin duda va a tener ventaja un vehículo Diesel. La mayoría de la gente sin embargo no espera a hacer tantos kilómetros antes de cambiar de coche (porque en un coche con muchos años en ocasiones las averías y defectos que tenemos que ir arreglando hacen que llegue un momento en el que consideramos como más rentable no postponer más la compra de un vehículo nuevo) a pesar de que el motor siga funcionando. o Averías: Tradicionalmente los motores Diesel, siempre que llevasen las revisiones a punto, tenían menos averías (y por lo tanto menos coste de reparación) que los vehículos de gasolina. Esa idea ha quedado en la mente de muchas personas, sin embargo hoy en día eso ya no es tan cierto debido a que los avances producidos en las mecánicas Diesel (turbos, intercoolers, inyección directa, que cuando se averían tienen un costo de reparación no excesivo pero tampoco trivial) las han hecho tan delicadas, o en ocasiones mucho más, como los motores de gasolina. Sin embargo un motor Diesel sencillo y de poca potencia y sofisticación (como los "SDI") deberían ser enormemente resistentes a averías. No en vano, este tipo de motores suelen ser los escogidos por los taxistas para los cuales el coste de mantenimiento de un vehículo es un factor crucial.
Seguro: Dado que uno de los factores más importantes a la hora de calcular el coste anual de la póliza de un seguro para un vehículo es el precio de mercado del mismo, los coches Diesel, al ser normalmente algo más caros que el coche de gasolina equivalente en modelo y potencia. Se hablará con más detalle de este concepto en el apartado seguro].
Los coches Diesel y gasolina se conducen de forma algo distintas, aunque la conducción real podrá variar entre distintos modelos de coches. Generalizando mucho puede decirse que un motor de gasolina tiene un rango de revoluciones más grande para una misma marcha que el de un motor Diesel. Esto significa que si normalmente un motor de gasolina puede girar en una determinada marcha (según como le pisemos al acelerador) entre 1000 y 6000 revoluciones, llegando en algunos coches de carácter deportivo hasta las 10000 revoluciones o más. Por el contrario rango normal en un Diesel estará normalmente entre 2000 y 4000 revoluciones.
A la hora del conducir el vehículo esto suele traducirse en que en un vehículo Diesel la potencia máxima para la marcha en la que estemos se encontrará antes y de forma más progresiva que en el homónimo de gasolina, por lo que una misma marcha a partir de la tercera tendrá un margen de aprovechamiento más sencillo. En un gasolina por el contrario para obtener la potencia máxima tenemos que buscar un régimen de revoluciones más alto, pero también sube a ese régimen más rápido, y para buscar la potencia máxima durante un rango grande de variación de velocidad (por ejemplo, desde parado a 120 kms/h o subiendo y bajando rápido de velocidad en una carretera de curvas) tendremos que usar más el cambio de marchas.
El consenso general, excepto para los fans de uno u otro tipo de conducción, es que un gasolina puede ser más divertido de conducir si queremos (permiten una conducción "deportiva" con más facilidad) mientras que un Diesel es más fácil y cómodo en el día a día.
¿Y cual corre más? Pues como normal general dos modelos iguales con la misma potencia y peso van a correr más o menos lo mismo, lo que pasa es que los coches de gasolina tienen más "salida" desde parado y la primera y segunda marchas más largas (siempre comparando vehículos iguales), y en manos de un experto pueden dar un resultado mucho más eficiente, además de tener normalmente menor peso que el modelo de potencia equivalente en Diesel, motivo por el cual en casi todas las competiciones se usan coches de gasolina. Sin embargo es importante destacar que algunos coches Diesel de gran potencia (y precio), principalmente BMW y Mercedes, pueden tener un comportamiento bastante deportivo.
En general, para un mismo modelo con motorizaciones Diesel y gasolina el modelo de gasolina va a ser más silencioso y va a vibrar menos. Esto se debe a que en un motor Diesel para obtener una misma potencia que en uno gasolina es necesaria una cilindrada (volumen de los cilindros del motor) mayor. Por ejemplo, normalmente un motor gasolina atmosférico (sin turbo) con una cilindrada de 1.6 litros va a tener una potencia similar al un motor Diesel de 1.9 con turbo. Al ser los cilindros mayores estos generan más ruido y vibraciones pero además la explosión que se produce dentro del cilindro de un motor Diesel es de por sí más ruidosa.
Sin embargo si va a comprar un coche Diesel moderno este factor no debería preocuparle mucho puesto que las compañías han avanzado mucho a la hora de aislar al conductor del ruido y la vibración de estos motores por lo que las diferencias en este aspecto con los motores gasolina no son tan grandes. De cara a los sonidos exteriores sin embargo el aislamiento no ha avanzado tan rápido como el del habitáculo; como ejemplo no es extraño que si estamos en una cola o atasco con las ventanillas bajadas en un coche de gasolina se oiga más el sonido de un coche Diesel cercano a nosotros que el de nuestro propio motor gasolina.
Como curiosidad, con algo de práctica, es fácil distinguir, independientemente del volumen, el sonido que genera un motor Diesel del generado por un motor gasolina pues la cadencia y el tono son bastante distintos.